“No habría podido presentar mi queja por Permiso Familiar Pagado sin ayuda de la LAS–ELC.” —Ana Flores

¿Por qué donar?

Cinco Maneras en que Hacemos la Diferencia

1. La disminución de la “brecha de la justicia”: California, que tiene la población de individuos con bajos ingresos más grande del país, padece una escasez de servicios legales crítica, con tan sólo un abogado que preste asesoría legal por cada 8,361 individuos. Nosotros proporcionamos asistencia legal gratuita a más de 1,500 clientes de bajos ingresos al año y alcanzamos a miles más por medio de materiales educativos, capacitaciones y herramientas de autoayuda. Nuestros abogados efectúan presentaciones que alcanzan a miles de promotores y organizadores comunitarios acerca de temas de tipo laboral, que incluyen la discriminación, la violencia intrafamiliar (doméstica), el embarazo, el dominio del idioma, los permisos familiares sin sueldo, los salarios, los horarios y el desempleo, el acceso y los acomodos para los discapacitados, la inmigración y el origen nacional, además del acoso. Somos uno de los pocos grupos de asesoría legal en el país que ofrecemos la gama completa de servicios, desde los consejos que damos en nuestros Clínicas para los Derechos del Trabajador hasta la representación en los tribunales.

2. El mantenimiento de la autosuficiencia: La mayoría de los clientes a quienes atendemos tienen ingresos al nivel del límite federal de la pobreza, o por debajo del mismo, o están desempleados, y con frecuencia se encuentran a tan solo un pago de quincena de perder su hogar. Sus empleos son indispensables para poder satisfacer sus propias necesidades básicas y las de sus familias en cuanto a alimentación, vestimenta y vivienda. Nuestra ayuda es un auxilio crítico para los trabajadores susceptibles con ingresos insuficientes, a quienes se les retiene ilegalmente su sueldo o que se encuentran en peligro de perder su forma de ganarse la vida a causa de políticas y prácticas ilegales. Con frecuencia nuestra intervención evita que las familias se suman en la pobreza o se vuelvan dependientes de la asistencia pública.

3. La asistencia a comunidades diversas: En años recientes, más del 70% de los clientes de nuestros talleres han sido miembros de minorías étnicas y más del 20% tenían alguna discapacidad. Hemos publicado hojas informativas acerca de casi 100 temas de tipo legal en varios idiomas, incluyendo el inglés, el español, el chino y el vietnamita. También auspiciamos el programa “Conozca sus derechos” cada semana en dos medios radiofónicos y periódicos chinos, con un público de 615,000 escuchas y lectores a nivel estatal. Algunos miembros de nuestro personal dominan el chino y el español y trabajan con intérpretes que hablan una amplia gama de idiomas y nos ayudan a dar asistencia a clientes cuando sea necesario. Estas actividades y recursos nos permiten servir a clientes de muchas comunidades que viven y trabajan en el área de la Bahía y en todo el estado.

4. El fortalecimiento del futuro del derecho de interés social: Con la ayuda de más de 100 abogados del sector privado que dan asistencia de manera gratuita, seguimos la larga trayectoria de nuestra organización de dar tutela a las nuevas generaciones de abogados. Capacitamos a más de 100 asesores estudiantiles de derecho al año, trabajamos con becarios estudiantiles durante el ciclo académico y contamos con un programa completo para secretarios judiciales en verano que atrae a candidatos sobresalientes de las principales facultades de derecho de todo el país. También hemos tenido una larga serie de becarios Skadden que colaboran con el personal de nuestros programas y nuestros abogados dan clases con regularidad en las facultades de derecho del área de la Bahía. Por medio de estas actividades específicas hemos inspirado y alentado a cientos de alumnos para que procuren carreras como abogados de interés social o para que participen en proyectos sin remuneración desde sus lugares de trabajo.

5. La transformación de Vidas—un Caso a la Vez:

Bárbara F. es una mujer afroamericana soltera de alrededor de 50 años de edad que se encontraba sin hogar al inicio de su trabajo como cocinera y ama de llaves residente. A pesar de que trabajaba de cuatro a ocho horas al día, siete días a la semana, al principio sólo se le pagaban $30 a la semana. Después de 15 meses, su salario semana aumento a $125. Bárbara fue despedida poco después de recibir este “aumento” y se le ordenó mudarse de la casa. Nuestro proyecto de Salarios y Horarios negoció un acuerdo resolutivo inmediato a favor de ella con valor de $18,000, representando el pago completo de lo que se le debía por concepto de salarios y horas extras.

Carla T. fue agredida constantemente por su compañero, a menudo justo antes de que saliera a trabajar. Esto es una táctica común que utilizan las personas que agreden a sus cónyuges para debilitar la independencia financiera de sus víctimas. Su supervisor registró sus consultas en la sala de urgencias para el tratamiento de sus lesiones como faltas en que “faltó sin avisar” y la despidió. La innovadora iniciativa de la Sociedad contra la violencia intrafamiliar y sobre el empleo, el Proyecto SOBREVIVE (Survive) recuperó para Carla el sueldo y las prestaciones que se le debían, además de su empleo, y ayudó a que se le trasladara a otro lugar de trabajo.

Estos son tan sólo dos de los ejemplos de los miles de personas a quienes hemos dado asistencia, ayudándoles a recuperar no sólo su empleo y salario, sino también su dignidad.